Todos los que compartimos la herencia religiosa del Cristianismo, seamos Católicos, Protestantes, Evangélicos, etc. Celebramos la Semana Santa como un recordativo en las tradiciones del Cristianismo del ministerio y sacrificio de nuestro Señor Jesucristo a favor de la humanidad. Como cristianos tenemos un llamado a seguir el ejemplo de Jesús. Antes de cualquier misión de evangelización o de atender las necesidades espirituales de las personas, Jesús siempre atendió primero las necesidades físicas de las personas, los alimento, los sano de sus enfermedades.
Esa es nuestra misión de atender las necesidades físicas y económicas de nuestros hermanos en la raza humana. Jesús no discrimino a ningún grupo, atendía a los mas despreciados de la sociedad, a los leprosos, a las prostitutas, a los robadores de impuestos, a los ladrones y a un a los incrédulos y extranjeros (gentiles). ¿Si nuestro Señor Jesucristo no hizo distinción de personas, porque vamos a hacerlo nosotros? ¿Que nos da el derecho de discriminar en contra de las personas más necesitadas o despreciadas por la sociedad?
Si es cierto que algunos han tomado fuera de contexto las palaras de nuestro Señor Jesucristo. Algunos usan un ejemplo en la Biblia en el cual nuestro Señor Jesucristo nos llamo a rendir tributo a Cesar como un mandato a no mezclar la compasión con lo que son asuntos del gobierno y la reforma migratoria.
Este relato lo encontramos registrado en la Biblia en el libro de Mateo 22:15-22 (Reina-Valera 1995):
16 Y le enviaron sus discípulos junto con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad y que enseñas con verdad el camino de Dios, y no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.
17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Está permitido dar tributo a César, o no
18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?
19 Mostradme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario.
20 Entonces les preguntó: ¿De quién es esta imagen y la inscripción?
21 Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
22 Al oír esto se maravillaron, y dejándolo, se fueron.
Amigos, esta semana el mundo Cristiano celebra la Semana Santa. Jesucristo fue claro en su mandato, debemos respetar a “César” un símbolo de nuestros gobiernos, pero también debemos rendirle el servicio a Dios que a El le corresponde—el servicio de servir a nuestro prójimo, de atender sus necesidades físicas, económicas, y espirituales. Debemos de seguir el ejemplo de Jesucristo con humildad sincera a favor de la justicia y el bienestar de otros.
En esta Semana Santa quiero compartirles un último deseo que todos podamos juntos algún día como hijos e hijas de Dios disfrutar de la promesa que Jesucristo nos dio registrada en la Biblia en el libro de Mateo 25:34-40 la cual dice así:
34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo,
35 porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis;
36 estuve desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme“.
37 Entonces los justos le responderán diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te vestimos?
39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?”
40 Respondiendo el Rey, les dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis“.
¿Qué haremos tu y yo a favor de los más necesitados de una reforma migratoria?







#1 by Yarela Gonzalez on April 5, 2010 - 4:01 pm
Ha sido una grata lectura esta reflexión. Cada día me hago las mismas preguntas al ver tanto individualismo y egocentrismo en las personas que me rodean.
Todos quieren libertad y hacer según su parecer, pero pocos miden las consecuencias de sus actos y cómo éstos afectan al prójimo. Y pocos son los que extienden una mano de bondad y ayuda desinteresada. Así como me da escalofríos ver las expresiones de racismo, de personas antiinmigrantes y los indolentes frente al dolor, frente a la separación de las familias, pilar y base social de nuestro mundo…
Nuestra tarea, para los que con conciencia queremos y luchamos por el bien común es compartir las enseñanzas positivas, los valores, es lo que nuestra sociedad necesita con urgencia.
Gracias Jaime por estas sabias palabras. No regresarán vacías. Llevan una semilla de bondad, la misma bondad que sembró antes el Maestro, nuestro Señor Jesús.
Dios le bendiga.